Marte se acerca a la Tierra y ya es el planeta más brillante en el cielo

Durante estos días, la Tierra y Marte se encuentran en su máximo acercamiento, en concreto, la distancia que los separa es de unos 75 millones de kilómetros. Este fenómeno tiene que ver con la oposición de Marte, que consiste en que la Tierra se coloca entre el Sol y Marte. Normalmente, el planeta rojo es visible a simple vista en el cielo, incluso desde la ciudad, pero estos días es más brillante.

La oposición de Marte ocurre aproximadamente cada dos años. Este planeta orbita el sol a una distancia mayor que la Tierra, y tarda casi el doble en completar una vuelta en torno él (su año es casi el doble de largo que el de la tierra), así que periódicamente los dos planetas se cruzan, y más o menos entonces ocurre el máximo acercamiento entre ellos.

Una oposición bastante favorable

Las órbitas de los planetas no son circulares, sino que son un poco elípticas, esto da lugar a que no todas las oposiciones sean iguales. Hay veces que el acercamiento es mayor, y otras que es menor. La última gran oposición del planeta rojo tuvo lugar en agosto de 2003, cuando la distancia entre ambos planetas fue de sólo 56 millones de kilómetros, en comparación, durante la oposición del año 2012 la distancia fue de 101 millones de kilómetros, casi el doble.

La oposición de Marte tuvo lugar el pasado 22 de mayo, cuando la Tierra, Marte, y el sol, estuvieron más alineados. Pero el máximo acercamiento entre los dos planetas ocurrirá el próximo lunes día 30.
La próxima gran oposición de Marte ocurrirá en julio de 2018, y será comparable a la de 2003, cerrando así el ciclo de 15 años que cumplen las oposiciones entre la Tierra y Marte.

Observación a simple vista y con telescopio

Marte es uno de los planetas más brillantes, y si no se encuentra debajo del horizonte suele ser visible a simple vista en el cielo nocturno, incluso desde ciudades no excesivamente contaminadas lumínicamente, como Salamanca. Cuando el planeta rojo se encuentra en oposición, se ve con más brillo desde la tierra.

De hecho, Marte es estos días visible, como si fuera una brillante estrella roja, desde la misma Plaza Mayor de Salamanca. A primeras horas de la noche, sobre el extremo derecho del pabellón real.

Usando telescopios pequeños es posible llegar a apreciar detalles de la superficie del planeta. Marte se ve unas 100 veces más pequeño que la Luna, pero es mucho más grande de lo que podremos verlo en bastante tiempo, al menos hasta julio de 2018.

Historia y Actualidad de las oposiciones de Marte

Históricamente las oposiciones de Marte han sido eventos de gran importancia, de forma similar a las de otros planetas. Ya antiguamente, antes de la invención del telescopio y del modelo heliocéntrico, se sabía de las oposiciones planetarias. Porque el brillo de un planeta aumenta considerablemente cuando éste se encuentra en oposición.

Tras la invención del telescopio, las oposiciones planetarias se hicieron importantes porque eran los momentos en los que los planetas se encontraban más cerca de la tierra, y se podían observar más detalles. De hecho, los dos satélites de Marte, Fobos y Deimos, fueron observados por primera vez en la oposición de 1877. Y en la oposición de 1894 el famoso astrónomo Percival Lowell creyó ver “canales” sobre la superficie del planeta rojo, que fueron confundidos por muchos con construcciones artificiales de una civilización marciana, dando pie a todos los mitos sobre los “marcianos” que más tarde se hicieron famosos.

Actualmente, la importancia de las oposiciones de Marte para la investigación científica es que precisamente en los años de oposición es cuando se dan las condiciones óptimas para lanzar sondas espaciales al planeta rojo. Este año por ejemplo despegó la sonda europea Trace Gas orbiter. La gran oposición de 2003 fue bien aprovechada por la NASA, que lanzó sus rover Spirit y Opportunity, y por la Agencia Espacial Europea, que lanzó su sonda Mars Express.

Antiguamente la pseudociencia de la astrología relacionaba las oposiciones planetarias con sucesos terrenales, como las guerras. Aunque estas creencias ya prácticamente no existen, sí existen multitud de mitos que recorren las redes sociales, como que el acercamiento de Marte producirá terremotos y volcanes, o que Marte se verá tan grande como la Luna. Todas estas creencias y mitos carecen de base científica.

El planeta rojo

Marte es uno de los planetas más brillantes. Su intenso brillo rojo siempre ha cautivado a los hombres. A principios del siglo XX se popularizaron toda clase de mitos e historias sobre civilizaciones marcianas.

Cuando las sondas Viking cartografiaron por primera vez toda su superficie en los años 70, no vieron ningún rastro de vida inteligente, pero en cambio descubrieron un planeta con ricas estructuras geológicas, como el Monte Olympus, 3 veces más grande que el Everest, o los Valles Marineris, un sistema de cañones siete veces más grande que el Gran Cañón del Colorado.

El interés por el planeta rojo se ha mantenido, y decenas de sondas espaciales lo han orbitado y han aterrizado en su superficie para explorar la variedad de ambientes que hay en ella. Ahora sabemos que en algún momento en el pasado Marte fue un planeta húmedo donde el agua fluyó, y todo parece indicar que en algunos lugares se dieron condiciones propicias para la formación de vida tal y como la conocemos. Precisamente la presencia o no de vida presente o pasada en la superficie del planeta es una de las principales ramas de investigación. Se trataría en todo caso de vida microbiana.

En la actualidad Marte es un planeta desértico con temperaturas más frías que las terrestres, debido a su lejanía al Sol, y más extremas, dada la ausencia de océanos. Su atmósfera es mucho más tenue que la de la Tierra, y está compuesta principalmente por dióxido de Carbono. En estos momentos dos rovers recorren su superficie: Opportunity, que lleva allí 13 años, y Curiosity, que está explorando un singular cráter en el ecuador del planeta.

Deja un comentario